Cinco alucinantes datos sobre George Harrison (Los Beatles) en el 22º aniversario de su muerte.

Aunque parece que fue ayer, el legendario Beatle nos abandonaba tal día como hoy en 2001

El 29 de noviembre de 2001 fue un día lúgubre. El legendario George Harrison, que tantas preciosas guitarras nos dejó tanto junto a Los Beatles como en solitario fallecía en Los Ángeles poco tiempo después de que se le diagnosticara un cáncer terminal. Rodeado de su familia y amigos, después de tener, además, una última charla de despedida con Paul McCartney y Ringo Starr, la voz del artista se apagaba para siempre y nos dejaba huérfanos.

Este no sería el final de su carrera, sin embargo, ya que, como sabrás, hace pocas semanas pudimos escuchar “Now and Then”, la última canción en la que aparecen los cuatro Beatles.

Ahora, para recordar su leyenda y conocerle un poco más, te contamos cinco alucinantes curiosidades sobre George Harrison.

1- “Layla” y al mal tiempo, buena cara

A finales de los ’60, Harrison estaba casado con la modelo y fotógrafa Patty Boyd. Sin embargo, como sabrás, el corazón es un animal extraño y un poco rebelde. Un compañero de profesión y buen amigo de Harrison, Eric Clapton, se enamoró de Patty.

En el que quizás es el triángulo amoroso más conocido de la historia del rock, Clapton le compuso la emblemática “Layla” a Patty. Al final, la jugada le salió bien porque la fotógrafa dejó a Harrison y comenzó a salir con Eric.

¿Lo mejor de todo? Que el Beatle no sólo no se lo tomó mal, sino que acabó tocando, junto a Ringo y Paul, en la boda de Clapton y Boyd. ¡Al mal tiempo, buena cara y mucha empatía! Bien por George.

2- ¿Que te pegan una puñalada? Pues, de nuevo, al mal tiempo, buena cara

Parece que si algo caracterizaba a Harrison era que no se tomaba las desgracias demasiado en serio. El 30 de diciembre de 1999, algo menos de dos años antes de su muerte, Harrison y su esposa eran atacados, en su domicilio, por un tipo llamado Michael Abram, de 36 años.

Abram entró en el domilicio del artista y le atacó con un cuchillo de cocina, perforándole un pulmón y causándole, además, heridas en la cabeza. Por suerte, la esposa del Beatle, Olivia, quizás algo menos pacifista que él, golpeó al agresor con un atizador de chimenea y una lampara. Este contundente golpe dejó al malhechor fuera de juego.

Cabe destacar que Abram no era un Mark David Chapman cualquiera, sino que tenía esquizofrenia paranoide y se pensaba que George era un alienígena, además de que también se imaginaba que Los Beatles eran brujas del Infierno (no sabemos muy bien cómo se puede ser un alien y una bruja del infierno al mismo tiempo”.

Por suerte, George no sólo sobrevivió sino que se lo tomó con humor: “No era un ladrón, y desde luego no estaba haciendo una audición para los Traveling Wilburys«, dijo sobre su agresión en su momento.

3- Se hizo amigo de los Hell’s Angels, la banda de moteros más conocida del mundo

La historia de los Hell’s Angels, la famosa banda de moteros que inspiró, además de terror, la serie ‘Sons Of Anarchy’, con las estrellas del rock nunca ha sido fácilLa tragedia de Altamont con los Rolling Stones dejó una marca imborrable en la historia que, incluso a día de hoy, no es olvidada.

Sin embargo, George Harrison hizo buenas migas con los Ángeles del Infierno. Tan bien se llevaron que el Beatle les invitó a pasar unos días en las instalaciones de los ingleses, los Apple Studios: “Si pasáis por allí buscadnos o algo”. Ellos le tomaron la palabra y se pasaron varios días “aterrorizando” a la gente que allí trabajaba.

Por lo visto, Harrison mandó un aviso de que los Hell’s Angels venían, aunque nunca llegó. Su nota decía lo siguiente: «Los Hells Angels estarán en Londres durante la próxima semana, de camino a enderezar Checoslovaquia. Serán doce, con chaquetas de cuero negro y motocicletas. Sin duda llegarán a Apple, y he oído que puede que intenten hacer pleno uso de las instalaciones de Apple«, escribió, un tanto despreocupado.

«Puede parecer que van a acabar contigo, pero son muy rectos y hacen cosas buenas, así que no les temas ni te pongas tenso con ellos. Intenta ayudarles sin descuidar tus asuntos de Apple y sin dejar que tomen el control de Savile Row».

No sabemos qué significaba eso de “enderezar Checoslovaquia”, pero no suena nada bien.

4- Tenía mucho sentido del humor… ¡y si no, que se lo digan a Phil Collins!

Cuando Harrison grabó “All Things Must Pass”, Collins participó en las sesiones de grabación tocando la conga… que casi no se escuchaba en la mezcla final. Por desgracia, el de Genesis no fue incluído en los créditos y George decidió gastarle una broma como una especie de disculpa o agradecimiento.

Así lo contaba después el propio Phil: «George me dio una cinta de la canción que toqué con las congas bastante altas. Pensé: ‘Dios mío, suena fatal’. De hecho, era una broma de Harrison. Había grabado al percusionista Ray Cooper. Le dijo: ‘Toca mal, voy a grabarlo y enviárselo a Phil’. No podía creer que un Beatle hubiera dedicado tanto tiempo a gastarme una broma».

5 – Fue acusado (y condenado) por plagio

Lo malo de la música es que sólo tiene 7 notas y las combinaciones entre ambas son finitas. Unos meses después de publicar el emblemático “My Sweet Lord” que tantas alegrías le dio, Harrison fue demandado por atentar contra la propiedad intelectual de la cación “He’s So Fine” (1963) de las Chiffons.

En 1976, Harrison era encontrado cuplable de haber plagiado “subconscientemente” la canción después de que el artista admitiera que le resultaba parecida al tema de las Chiffons.

Cuando volvió a grabar el tema en el año 2000, Harrison eliminó algunos elementos clave del tema para evitarse futuras demandas.

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