El vestuario de Kiss siempre olía a tostada quemada por un macabro motivo: “Se tragó el veneno”.

Jeff Watson, guitarrista de Night Ranger, se quedó impresionado cuando se enteró de por qué

El que fuera guitarrista de Night Ranger, Jeff Watson, ha recordado algunas de las primeras fechas de su carrera teloneando a Kiss, explicando, además, el macabro motivo por el que su vesturario siempre olía a tostada quemada.

Todo comenzó en 1983, cuando Night Ranger se embarcó en un tour telonenando a Kiss en su gira “Creatures of the Night”, algo que les sirivió a los primeros para vivir la industria a gran escala… con sus correspondientes rarezas.

«Fue revelador«, escribió Jeff en una publicación en las redes sociales. «Tanques en el escenario… grandes cañones goteando niebla esperando la hora del espectáculo, lanzallamas, botes con boquillas colgando de las enormes armaduras de iluminación, goteando niebla, manifestantes religiosos delante de los espectáculos con carteles impresos a mano que decían ‘KISS = Knights In Satan’s Service’ y cosas así».

El artista recuerda «abucheos y la hostilidad» de los fans de la banda mientras Night Ranger interpretaban sus «bonitas canciones de rock de los 80», pero afrima que la experiencia significó que «poco a poco aprendieron lo que eran las giras de verdad». Además, el hacha añadió que «todos los chicos de KISS nos tomaron bajo su protección, y compartimos muchos momentos divertidos… algunos de los que incluso reconoceremos públicamente alguna vez».

¿La mejor historia? La de la dichosa tostada. «Siempre olíamos a pan tostado en los vestuarios (ya que siempre estábamos uno al lado del otro), y no le dábamos mucha importancia, salvo que parecía que realmente eran pésimos haciendo tostadas, ya que siempre olía a quemado«.

«De todos modos, casi todas las noches, subía al escenario justo al lado del equipo de Gene Simmons y miraba el espectáculo. Y todas las noches una señora mayor -como la madre o la hermana mayor de alguien- se acercaba justo antes de que subieran al escenario, llevando un plato lleno de tostadas de pan blanco quemado, y se quedaba allí de pie todo el concierto mirando a Gene».

¿Qué narices estaba pasando? Watson no se lo podía creer cuando lo descubrió: «Resulta que el líquido inflamable que Gene, que le estaba sapicando en la boca antes de encenderlo con un soplete, era muy tóxico, y si por error se tragaba un poco -cosa que ocurrió- el remedio más rápido antes de recibir atención médica era comer la mayor cantidad posible de tostadas quemadas«.

«Hace algo para ayudar a neutralizar el veneno hasta que se aplique el tratamiento adecuado. Por eso siempre me viene el olor de tostadas de pan blanco quemadas a mi cabeza cada vez que veo fotos de los chicos de KISS».

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