Este momentazo de Jimmy Page tuvo lugar en el documental ‘It Might Get Loud’, al desvelar la canción que prendió su pasión por la guitarra Redacción RockFM Tiempo de lectura: 4’ 20 MAY. 2023Actualizado 19 MAY. 2023 11:26 Ya hablamos de él hace unos años. El documental ‘It Might Get Loud’ es una auténtica maravilla. Estrenado en 2008, aún nos sigue dejando momentos irrepetibles que nos resulta totalmente obligatorio rescatar. Y es que, la unión de tres grandes estrellas del rock como Jimmy Page, The Edge y Jack White dio como resultado un documental único, en el que este particular trio desvelaba sus diferentes caminos al estrellato. Como decimos, el documental fue un rotundo éxito y nos dejó imágenes para la historia como la guitarra construida por White a base de un trozo de madrera y una botella de Coca-Cola. Sin embargo, hubo otras que pasaron más desapercibidas y que años más tarde están siendo remarcadas y llevadas al lugar que se merecen. Una de ellas, sin ir más lejos, es un momento en el que Jimmy Page, rodeado de su colección de discos, se hace un “air guitar” con la canción que encendió la mecha, que prendió su pasión por la guitarra. En el documental se aprecia a la perfección la emoción que Page siente al estar compartiendo un momento tan íntimo con el público. Mientras suena “Rumble”, el éxito de Link Wray de 1958, a Page se le iluminan los ojos. Sus expresiones denotan a la perfección la pasión que siente por ese tema, que fue un pilar clave en su carrera. El riff se desarrolla ante el disfrute del artista que, finalmente, cede a la tentación y acaba tocando en el aire. Un auténtico momentazo. Además, en una de las escenas se ve a los tres guitarristas compartiendo detalles de los diferentes temas. Y, en referencia a esta pasión por “Rumble”, Page comentaba: «De niño escuchaba cualquier cosa con la guitarra, y todos esos enfoques diferentes y los ecos. La primera vez que escuché ‘Rumble’… fue algo que tenía una actitud muy profunda. Realmente la tiene”. ¿Qué podemos encontrar en ‘It Might Get Loud’? Se abre el telón y aparece Jack White construyéndose ¿una guitarra? con un trozo de madera y una botella de Coca-Cola. Se cierra el telón… ¿Cómo se llama la película? ‘It Might Get Loud’. Estrenada en el Festival Internacional de Cine de Toronto de 2008, y presentada tanto en Sundance como en la Berlinale de 2009, ‘It Might Get Loud’ hace un repaso de la vida y obra de Jimmy Page (Led Zeppelin), The Edge (U2) y Jack White (The White Stripes, The Dead Weather y The Raconteurs), con el característico sonido de cada una de sus guitarras, como protagonista indiscutible y central de toda la cinta. Si no viste en su día este documental de Davis Guggenheim (‘Una Verdad Incómoda’, ‘Inside Bill’s Brain: Decoding Bill Gates’), tienes que verlo. ¡Es un encuentro histórico! El sonido de los dioses El guitarrista de Led Zeppelin comenzó tocando en una banda de skiffle cuando apenas era un niño. Pero sus inquietudes iban más allá de ser un mero instrumentista y de ahí que dejara de lado la música para estudiar en la Escuela de Arte. Después, se convirtió en músico de sesión, hasta que una vez más quiso dar rienda suelta a su creatividad, y comenzó a tocar y componer en los Yardbirds, hasta la creación de Led Zeppelin. En el documental, Jimmy Page habla de los blues primitivos que marcaron su sonido (de los “plagios” de su banda no dice nada) y también de Headley Grange; el antiguo hospicio donde se grabaron varias canciones del legendario ‘Led Zeppelin IV’. De hecho, Jimmy explica in situ cómo se consiguió ese sonidazo de batería de “When The Levee Breaks”. El mago del reverb ‘It Might Get Loud’ arranca con la construcción de una guitarra casera similar a la que The Edge se construyó con su hermano Dik para aprender a tocar. En el documental, Dave Howell Evans vuelve al colegio donde recuerda haber formado a U2 ya en su tierna infancia. Y por supuesto, explica que consiguió su particular sonido con los pedales de reverb y delay, quitando algunas notas de ciertos acordes para luego completarlos con dichos efectos. Así, muestra cómo sonaban las maquetas de canciones como “Where The Streets Have No Name” o “Get On Your Boots”. Un genio incomprendido Cuando la película se detiene en la infancia de Jack White, nos muestra a un loco de la música, que no podía dormir en su propia habitación, porque el lugar que ocupaba su cama ahora era un local de ensayo con hasta dos baterías. Así es cómo creció en una ciudad venida a menos como era Detroit ya a mediados de los ochenta el guitarrista más joven del documental. De hecho, le costó encontrar su propia identidad, en un entorno copado por el rap y la música electrónica, hasta que empezó a tocar en un grupo de rock llamado The Upholsterers (mientras trabajaba como tapicero). Poco después vendrían The White Stripes, The Raconteurs y otros tantísimos proyectos. Reunión en la cumbre Si hay algo por lo que merece la pena ver ‘It Might Get Loud’ es por ver a Jimmy Page, The Edge y Jack White juntos bajo un mismo techo, hablando de sus técnicas y de sus influencias y tocando al alimón “Dead Leaves And The Dirty Ground” de The White Stripes, “I Will Follow” de U2, ‘In My Time Of Dying’ de Led Zeppelin e incluso una versión improvisada con guitarras acústicas del clásico “The Weight” de The Band. Lo dicho, toques o no toques la guitarra, si no viste en su día ‘It Might Get Loud’, ya estás tardando. No te olvides Escucha RockFM en directo a través de la radio, desde RockFM.fm, nuestra app en Android y iOS

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El vocalista estadounidense ha querido mostrar su enfado con las nuevas tecnologías que imitan a los artistas ya fallecidos

En una entrevista para Loudwire, Corey Taylor se ha abierto completamente. El vocalista de Slipknot ha querido hablar sobre todo lo que rodea a su nuevo proyecto en solitario, ‘CMF2′. Este disco será el primero que lanzará bajo su propio sello y con la distribuidora musical BMG.

«Yo le pregunté si la gente ya no hacía eso, y él me contestó que “¿por qué no?» Era algo que siempre quise hacer. Lo que siempre he querido conseguir y por lo que siempre me he esforzado, durante toda mi carrera, es ayudar a avanzar a la generación más joven. Dar voz a una nueva voz, o al menos intentar amplificarla, ¿sabes?».

 

En un mundo gobernado por los números, Corey Taylor se desmarca. Estaría satisfecho si uno o dos grupos se unen a su sello. «Si pongo mi dinero donde está mi boca, mi trabajo se siente mucho mejor», afirma. «Hace que mi corazón se sienta mucho mejor».

La elección de Taylor por BMG fue clave. En un proyecto tan personal como crear tu propio sello, colaborar con entidades con las que compartes objetivos es muy necesario.

«Llegaron con ganas, tío. Estaban encantados de formar parte de todo lo que yo estaba haciendo, así que tenía sentido. Han ondeado la bandera del rock, el metal y el punk desde Dios sabe cuándo».

Para referirse a las bandas que podrían entrar en su entidad, el vocalista no tiene nombres, pero sí que establece un requisito:

«No importa si es rock, hip hop o lo que sea. Estoy dentro de cualquier cosa que sea apasionada. Ni siquiera tiene por qué ser diferente. Sólo tiene que sentirse vivo. No puedo decir lo mismo del 98% de las producciones actuales en el mundo. Muchas bandas ahí fuera parecen creadas por la misma inteligencia artificial, suenan igual, se sienten igual, hacen la misma mierda. Es aburrido».

Antes de irse de la lengua hablando de ese tema, Corey Taylor quiso cortar y expresar lo que siente de cara al futuro. «Estoy entusiasmado. Una vez llegue el momento, estoy emocionado por ver a lo que puedo poner el sello y ver qué pasa».

Aprovechando que el mismo Taylor había mencionado las bandas actuales y la inteligencia artificial, el entrevistador quiso saber su opinión sobre la versión de “Snuff” con la voz de Chester Bennington. Este cover de la canción de Slipknot se realizó con el uso de IA, ya que el que fuera cantante de Linkin Park no grabó esto antes de su muerte en 2017.

«Es mierda barata. No sé qué les pasa a los seres humanos: siguen abriendo la jodida caja de Pandora, por el amor de Dios. Da miedo, tío. Pensaba que el ‘deep fake’ era malo y ahora llega la IA y todo lo que haces es enseñar a esta cosa a hacer esto o teclear esta cosa para hacer aquello y de repente está ahí. ¿Cuánto más queremos reducir -y digo reducir en el sentido de restar valor- a lo que realmente hacemos como seres humanos? ¿Cuánto más queremos quitar a nuestra propia creatividad? ¿Cuánto más queremos hacer que la realidad sea un jodido sin sentido o, mejor aún, cuánto más queremos devaluar el verdadero talento, la verdadera creatividad, el verdadero trabajo duro, la verdadera persistencia y el corazón hasta el punto de que la gente se cuestione si eres tú o no? Es jodidamente ridículo».

En cuanto al uso de la voz de Chester Bennington en una de sus canciones, Taylor se mostraba todavía más enfadado con la inteligencia artificial:

«Por mucho que me honrara tener algo real como eso de Chester, no está bien. La gente tiene la costumbre de profanar las tumbas y no les importa. Eso es lo que más me molesta, esta verdadera apatía por todo lo que no sean sus propias necesidades. ¿Cómo de jodidamente egoísta tienes que ser?».

No toda la entrevista tuvo esta connotación negativa. El entrevistador quiso darle un vuelco a la conversación, y le preguntó a Corey Taylor sobre las ‘covers’ que están surgiendo en internet de las canciones de Slipknot. Al vocalista no le podrían parecer mejor.

«Lo curioso es que, durante mucho tiempo, consideré que a muchas de mis canciones no se les podrían hacer versiones. Son muy mías. Una de las razones por las que dejé de escribir canciones para otras personas es porque las cosas que escribo, inevitablemente no surgen tan bien como yo quiero que salgan en mi cabeza. No es por la gente para la que escribo, es porque si no soy yo quien lo hace, no me resulta tan auténtico».

Al estadounidense le encanta ver el enfoque que le da la gente a sus canciones. Hay una en especial que le voló la cabeza.

«La leche, Vera Farmiga haciendo «Duality», me dejó alucinado. Mi mujer y yo lo estábamos viendo: ¿esto es la vida real? ¿Qué coño está pasando? De ahí a una gran versión de «Bother» que hizo Tricky en su día. Me dio escalofríos, me dije: “Joder, tío”. Es algo de lo que estoy muy orgulloso, he sido capaz de hacer una obra que la gente quiere ver y hacer sus propias versiones».

Las versiones no son lo único que los fans de Slipknot hacen con el trabajo de la banda. En redes también se han popularizado los ‘mash-ups’ o mezclas, en las que se juntan la letra de una canción con el sonido de otra. Esto no le hace tanta gracia a Taylor. Así se refiere a «Psychosocial Baby», donde se unen «Psychosocial» de la banda con “Baby” de Justin Bieber.

“Recuerdo que la primera vez que la escuché pensé: «Lo único que me mola de ella es que por fin estoy en un tema con Ludacris (la canción tiene unas estrofas de este rapero)”. Por fin podía afirmar que Lud y yo estábamos juntos, lo estábamos petando».

Al preguntarle si alguna vez haría una colaboración de verdad con Ludacris, este responde: «Tal vez un día, voy a poner eso en el mundo. Ludacris, llámame, tío. Quiero hacer una jodida canción. Hagamos esto. Si no sueñas a lo grande, no cagas a lo grande».

Lo que está por venir para Corey Taylor es muy prometedor. De su nuevo álbum ‘CMF2’, ya conocemos “Beyond”. Además, se lanzará a la carretera con su banda personal este verano.

«La reacción a mi nuevo set y al nuevo material ha sido increíble», explicó. «Ha sido un buen momento. Cuando acaba el concierto, no queremos que termine».

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