Muere Steve Albini, productor de Nirvana, a los 61 años, en su estudio de grabación.

El emblemático productor trabajó en el emblemático ‘In Utero’ de Nirvana

Steve Albini, emblemático productor underground pero más conocido por su trabajo como productor del ‘In Utero’ de Nirvana, ha muerto a los 61 años.

Pitchfork indica que Albini murió de un ataque al corazón en su estudio de grabación, Electronic Audio. Su muerte ha sido confirmada por los trabajadores del local.

Más allá de Nirvana, Albini fue un estandarte de la música underground gracias a su trabajo con grupos como Shellac o Big Black, además de haber sido parte del ‘Surfer Rosa’ de Pixies o del ‘rID of Me’ de PH Harvey, entre muchos otros.

Shaellac, de hecho, se encuentra preparando su gira de promoción de su próximo álbum, ‘To All Trains’, que verá la luz la semana que viene.

Un hombre al que le gustaba apostar

Cuando los miembros de Nirvana el anteriormente mencioando, ‘In Utero’, le pagaron 100.000 dólares a Steve Albini por sus servicios. Sin embargo, existió la posibilidad de que el trabajo de Albini les hubiera salido totalmente gratis. Según cuenta la historia, el productor ofreció una insólita apuesta a los miembros de la banda de Seattle: si cualquiera de ellos era capaz de ganarle una partida de billar, no tendrían que pagarle nada, aunque, por otro lado, si perdían, deberían pagarle el doble de sus honorarios.

Cuando fue preguntado sobre la apuesta, Albini recordó lo siguiente: «He propuesto esa apuesta con cada banda que he trabajado, pero nadie ha aceptado mi oferta».

«No es que yo sea un jugador de billar particularmente bueno, pero tengo las mismas posibilidades de ganar en una partida justa. Al final, tampoco iba a marcar mucho una diferencia en mi vida si conseguía el doble de dinero o trabajaba gratis, aunque supongo que en Nirvana estaban menos dispuestos a correr riesgos que yo».

Dave Grohl también comentó, en su momentolo siguiente sobre esta apuesta: «Cualquiera que tenga el coraje para apostarse algo así de grande tiene que ser genial, así que todos dijimos que no. Además, él tenía su propio palo. No queríamos meternos en problemas con alguien así«.

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