Robert Trujillo inicia un nuevo proyecto con el frontman de esta importante banda americana.

El bajista de ascendencia mexicana no deja a los Metallica, que justo se encuentra inmersa en su gira M72

Que no cunda el pánico, Robert Trujillo sigue junto a los Metallica y por supuesto disfrutaremos de su presencia los próximos 12 y 14 de julio en el Estadio Metropolitano de la mano de RockFM. Simplemente es que durante un tiempo de descanso para la banda de San Francisco, su bajista ha decidido unirse a un nuevo proyecto paralelo para no estar tan parado.

Por un lado Trujillo volvió al ruedo con su banda Infectious Grooves. Además arrancó un nuevo proyecto de funk rock con el frontman de una importante banda de hard rock, como es Marq Torien, de Bulletboys. En una entrevista con los amigos de Metal Rules, Torien dio data de este proyecto: «Hemos grabado un tema… y voy a empezar a rematarlo y esas cosas», asegura Marq, que no tarda en dejar claro que se trata de «un proyecto paralelo para él. Un trabajo de amor«. Acto seguido, sitúa el género al que se está enfocando: «Es muy, muy funky. Está muy orientado al funk. Un poco de punk rock. Un poco de R&B, pero muy funky”.

El vocalista recuerda cómo fue el contacto entre él y Trujillo: «Robert es mi bajista favorito. Es un hombre increíble, un encanto. Lo quiero muchísimo. Pero me emocioné mucho cuando me llamó, porque no recibo esas llamadas muy a menudo. La gente habla de mis habilidades musicales y de que estoy a un nivel muy alto, pero nunca me llama gente así, y a él le costó encontrar mi número”.

No pudo encontrar a nadie que le diera mi número. Decía: «No pude encontrar a nadie. ¿Podés darme el número de Marq? Necesito que él vea esto. Así que ha sido divertido estar con él, y la verdad es que no nos conocíamos demasiado bien, pero a través de ciertos… Su mejor amigo e Ira (Black, actual guitarrista de Bulletboys) ayudaron a que consiguiera mi número de teléfono. Y me encantó charlar con él, porque es una de las almas con los pies más en la tierra y más cariñosas que he conocido. Tiene un gran corazón y lo único que le importa es la música. Y creo que por eso congeniamos; yo soy igual”.

Estoy muy ilusionado. Él y su compañero de composición, Armand (Sabal-Lecco), que estuvieron trabajando con el material durante un par de años, tenían algunos cantantes, según me dijo, pero el tipo simplemente se cayó y realmente no quería hacerlo. Yo le dije: «Bueno, ¿cómo es posible con lo que estoy escuchando?» Y me dijo: «Lo sé. Ves, vos sabés lo que hay». Le dije: «Sí, amigo, dame ese micrófono. Vamos». La primera vez que me puso la canción, estábamos escuchándola en el estudio, y le dije: «¿Te importa si empiezo a cantar algunas cosas?» Él dijo: «Oh, por favor». Así que empecé a cantar melodías y esas cosas. Él solo decía: «Sí, sí». Así que es una de esas cosas que pasan«.

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